lunes, 2 de mayo de 2011

En el vaivén de las horas


En el vaivén de las horas y sus días consiguientes
se va tejiendo una forma que puede ser tuya en mi pensamiento
y debes saber que he pensado en esa trágica historia de quedarme sin ti.
Pero... No como pudieras creerlo,
La conclusión inminente
no es coartar con un roce de piel el decir de tus labios
o desvanecer de mis brazos una palabra de buenos deseos
¡Mira que siento quedarme sin ti!
porque nunca fui tan real
para permanecer a tu lado una tarde siniestra
no tuve principios afines al fulgor de tu causa,
declinante por mundos no bien alcanzados,
cansada del brío incipiente del hombre,
con pasiones y sueños de birlar esos yugos:
torrentes de una injustica, hasta ahora, interpretada...
Cuál hombre -preguntas- si se ensombrece por la caída nocturna.
Qué ganas -cuestionas- si la vida parece distante.
Y es entonces que siento cómo te marchas
que a pesar de mirarte en medio y conmigo
mi distancia infinita es tu puente a la parte final de una entera locura,
porque ya no estoy para ti como el día en que quisiste
porque el café de la tarde ya no es punto en común para ambos
sino entierro de pasos que irán por la vida queriendo olvidar...

1 comentario:

enlazador dijo...

Bienvenida Seremy a este espacio sin ritmo, a esta comunidad itinerante.